Los liftings de la silueta

Los liftings de la silueta, ya afecten a los brazos, a los glúteos (ptosis glútea) o a los muslos, deben considerarse cuando existe flacidez cutánea además de infiltración grasa y, por tanto, cuando una liposucción por sí sola no es suficiente. En ese caso, se plantea un retensado de la piel para obtener un resultado satisfactorio y armonioso, además de realizar la liposucción. Desde su primera consulta, el Docteur Lionel Sallaz se tomará el tiempo de escucharle y le examinará, pues para él el rigor científico es un requisito previo para atenderle con total seguridad. Le proporcionará la información médica más completa posible y le asesorará teniendo en cuenta su morfología para que pueda reflexionar sobre su proyecto quirúrgico y tomar su decisión con serenidad.

Anestesia-Hospitalización La intervención quirúrgica se realizará bajo anestesia general en el quirófano de la clínica, en un entorno tecnológico de vanguardia que ha recibido la autorización para la realización de intervenciones de cirugía estética por parte de la Haute Autorité Sanitaire (HAS).

Principio El cirujano practica primero la liposucción para retirar la grasa de la zona correspondiente y, a continuación, realiza una incisión que permite eliminar el exceso de piel siguiendo un diseño preoperatorio muy preciso que habrá trazado previamente. Al efectuar la sutura, la piel de la región operada queda de nuevo tensa (lifting). Al finalizar la intervención se colocará una faja compresiva para comprimir las zonas operadas. El posoperatorio suele ser poco doloroso.

Seguimiento Este se realizará por el Docteur Lionel Sallaz, primero en la clínica y, tras su regreso a domicilio, en su consulta para las revisiones posoperatorias.

Riesgos y complicaciones Son poco frecuentes; no obstante, aunque se lleva a cabo por motivos esencialmente estéticos, un lifting de brazos, de muslos o de glúteos no deja de ser una auténtica intervención quirúrgica, lo que implica los riesgos asociados a todo acto médico, por mínimos que sean. Para controlar al máximo los riesgos, se le verá de forma sistemática en consulta preoperatoria por un médico anestesista con experiencia en este tipo de cirugía. Para reducir el riesgo de infección, antes de la intervención deben realizarse en domicilio duchas preoperatorias con antisépticos. Para limitar el riesgo hemorrágico, no deberá tomarse ningún medicamento que contenga derivados del ácido acetilsalicílico en los diez días anteriores y posteriores a la intervención. El tabaco es un factor de riesgo de mala cicatrización. Por ello, el consumo de tabaco deberá reducirse al máximo o, idealmente, suspenderse 3 a 4 semanas antes de la operación para disminuir los riesgos.

En conjunto, no hay que sobrevalorar los riesgos, sino tomar conciencia de que toda intervención quirúrgica, incluso aparentemente sencilla, conlleva siempre una parte de incertidumbre. Recurrir a un cirujano plástico cualificado le asegura que dispone de la formación y la competencia necesarias para evitar estas complicaciones o tratarlas eficazmente si llegaran a producirse.

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