La abdominoplastia es una intervención quirúrgica que permite reparar un abdomen distendido por las variaciones de peso, debilitado por los embarazos, la vida sedentaria o el envejecimiento cutáneo. Existen distintas técnicas de abdominoplastia: las parciales, que solo tratan la piel situada entre el pubis y el ombligo, y las completas, que reparan el conjunto de la pared abdominal. En su primera consulta, tras escuchar sus deseos y motivaciones, el Docteur L. Sallaz le examinará atentamente para asegurarse de la pertinencia de esta intervención, que le explicará con detalle. Evaluará la cantidad de grasa a retirar mediante liposucción, así como la calidad de su piel (elasticidad, estrías, cicatrices), y valorará la posible laxitud muscular de su pared abdominal para informarle de la manera más detallada y honesta posible sobre esta intervención, explicándole qué puede aportarle realmente y qué no podrá corregir.
Anestesia - Hospitalización La intervención quirúrgica se realiza bajo anestesia general en el quirófano de la clínica, en un entorno tecnológico de vanguardia autorizado para la realización de intervenciones de cirugía estética por la Haute Autorité Sanitaire (HAS).
Principio El cirujano realiza primero una liposucción para disminuir el exceso graso abdominal y afinar su cintura. Después, retira el exceso de piel mediante una incisión cutánea. Cuando es necesario, se repara la pared muscular con el fin de obtener «un abdomen plano». La intervención finaliza con la sutura cutánea, con puntos (reabsorbibles o no) ocultos bajo la piel. En consulta, el cirujano le habrá explicado la localización de la cicatriz final: alrededor del ombligo y en la parte baja del abdomen, fácilmente disimulada con su ropa interior. Se realiza un vendaje y se coloca una prenda compresiva (faja de contención) al final de la intervención (que deberá llevar durante varias semanas) para aumentar su confort.
Seguimiento Estará ingresado/a dos días en la clínica antes de regresar a su domicilio. El dolor se aliviará con medicación adecuada. El seguimiento posoperatorio lo realizará el Docteur L. Sallaz, primero en la clínica durante su hospitalización y, tras el alta, en su consulta. Se le explicarán y entregarán por escrito las recomendaciones médicas posoperatorias para sus cuidados en casa. Los puntos de sutura se retirarán (aquellos que no sean reabsorbibles) aproximadamente a las 2 semanas de la intervención. En general, deberá prever una baja de 2 a 4 semanas para su convalecencia según la magnitud de la abdominoplastia realizada, y la reanudación del deporte solo será posible pasados 2 a 3 meses. A los 4 a 6 meses el resultado morfológico es visible, pero su cicatriz se irá atenuando progresivamente en 1 a 2 años.
Riesgos y complicaciones Son poco frecuentes; no obstante, aunque se realice por motivos esencialmente estéticos, una abdominoplastia no deja de ser una verdadera intervención quirúrgica, lo que implica los riesgos ligados a todo acto médico, por mínimos que sean. Así, un médico anestesista le examinará en consulta antes de la intervención. Para minimizar el riesgo infeccioso, deben realizarse duchas antisépticas preoperatorias. Para limitar los riesgos hemorrágicos, no deberá tomar ningún medicamento que contenga derivados del ácido acetilsalicílico en los 10 días previos y posteriores a la intervención. El tabaco es un factor de riesgo de mala cicatrización; por ello, todo consumo tabáquico deberá reducirse al máximo y, si es posible, suspenderse 3 a 4 semanas antes de la operación. Para prevenir el riesgo tromboembólico (trombosis venosa profunda [TVP], embolia pulmonar, …), será necesario el uso de medias de compresión venosa durante varias semanas, comenzando durante su operación; se recomendará una movilización precoz después de la cirugía y serán necesarias inyecciones de anticoagulantes. Alteraciones del drenaje linfático abdominal pueden ocasionar un abdomen que permanezca hinchado durante varias semanas tras la intervención. Se le explicarán las medidas implantadas para prevenir este riesgo y su tratamiento si fuera necesario. En definitiva, no hay que sobrevalorar los riesgos, sino simplemente tomar conciencia de que una intervención quirúrgica, incluso aparentemente sencilla, siempre conlleva un grado de incertidumbre. Acudir a un cirujano plástico cualificado le garantiza que posee la formación y la competencia necesarias para saber evitar estas complicaciones o tratarlas de forma eficaz si se produjeran.