La cirugía de los párpados

La cirugía de los párpados se denomina blefaroplastia y está destinada a rejuvenecer la mirada. Su objetivo es corregir los defectos existentes, ya sean hereditarios o debidos al envejecimiento, que confieren al rostro un aspecto triste y cansado. Esta intervención puede realizarse tanto en mujeres como en hombres, proporcionando una mirada más descansada y expresiva. Para plantearse la intervención, primero deberá reunirse con le Docteur Lionel SALLAZ en una primera consulta. Tras escuchar sus deseos y motivaciones, le examinará detenidamente para asegurarse de la pertinencia de la intervención, que le explicará con detalle. Valorará la posible presencia de bolsas grasas en los párpados inferiores, así como la cantidad de piel sobrante y la tonicidad de los músculos palpebrales. De este modo, podrá informarle de la forma más detallada y honesta posible sobre esta intervención, explicándole qué puede aportarle realmente y qué no podrá corregir.

Anestesia-Hospitalización La intervención quirúrgica se realiza habitualmente bajo anestesia local con una premedicación administrada (para relajarse) en el quirófano de la clínica, en un entorno tecnológico de vanguardia que ha recibido la autorización para la realización de intervenciones de cirugía estética por la Alta Autoridad Sanitaria (HAS).

Principio La intervención quirúrgica puede afectar únicamente a los párpados superiores o a los inferiores, o a los cuatro párpados. Para corregir el exceso cutáneo del párpado superior, se realiza una incisión en el pliegue palpebral (pliegue natural situado a unos milímetros por encima de las pestañas). Se elimina el exceso de piel y, si es necesario, se pueden extirpar pequeñas hernias grasas que a veces son responsables del abultamiento en el ángulo interno del ojo, cerca de la nariz. Se volverá a tensar el músculo orbicular del párpado y, a continuación, se realizará la sutura con un hilo muy fino oculto bajo la piel (= sutura intradérmica). Para el rejuvenecimiento de los párpados inferiores, la incisión se sitúa a ras de las pestañas o, en ocasiones, únicamente en el interior del párpado (vía conjuntival). Se retiran las bolsas de grasa situadas bajo los ojos, se retensa el músculo orbicular de los párpados y, si existe un exceso cutáneo, este se redistribuirá de forma armoniosa. La sutura se realiza entonces con un hilo muy fino oculto bajo la piel. Se coloca entonces un apósito frío y ligero (mascarilla refrigerante) mientras usted descansa en la clínica durante 1 o 2 horas tras la operación.

Seguimiento Este lo realizará le Docteur Lionel Sallaz, primero en la clínica durante el tiempo de su hospitalización y, posteriormente, tras el alta, en su consulta para las visitas postoperatorias. Se le explicarán recomendaciones médicas postoperatorias y se le entregarán por escrito para sus cuidados en domicilio. Los puntos de sutura se retirarán a los pocos días de la intervención durante la revisión con el cirujano en su consulta. El postoperatorio suele ser sencillo y no doloroso. Puede aparecer un edema (hinchazón) local moderado y, en ocasiones, equimosis (= moratones) durante algunos días. Su intensidad y duración varían mucho de una persona a otra. Las molestias son temporales, con sensación de tirantez en los párpados y una leve irritación ocular. Se requiere un plazo de 3 a 6 meses para valorar la calidad del resultado. Es el tiempo necesario para que los párpados recuperen toda su flexibilidad y para que las cicatrices se hayan atenuado.

Riesgos y complicaciones Son poco frecuentes; no obstante, aunque se realiza por motivos esencialmente estéticos, la blefaroplastia no deja de ser una verdadera intervención quirúrgica, lo que implica los riesgos inherentes a todo acto médico, por mínimos que sean. Para minimizar el riesgo de infección, los/las pacientes deben realizar duchas preoperatorias en domicilio con antisépticos. Suelen aparecer equimosis, pero puede producirse un hematoma que retrase la evolución normal. Se prevendrá y, en su caso, se tratará. Para limitar este riesgo, no deberá tomarse ningún medicamento que contenga derivados de la aspirina en los diez días anteriores y posteriores a la intervención. El tabaco es un factor de riesgo de mala cicatrización. Por tanto, deberá interrumpirse el consumo de tabaco varias semanas antes de la operación para disminuir los riesgos. Puede aparecer una retracción temporal del párpado inferior (ectropión) que requiera masajes varias veces al día y que, por lo general, se resuelve tras algunas semanas.

En definitiva, no hay que sobrevalorar los riesgos, sino ser consciente de que una intervención quirúrgica, incluso aparentemente sencilla, siempre conlleva un grado de incertidumbre. Acudir a un cirujano plástico cualificado le garantiza que dispone de la formación y la competencia necesarias para prevenir estas complicaciones o, en su caso, tratarlas de forma eficaz.

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