La otoplastia es la intervención quirúrgica que permite redibujar la forma de las orejas (modelando los cartílagos) y reposicionarlas con un aspecto natural. Esta cirugía puede realizarse a cualquier edad a partir de los siete años, en cuanto el niño se queja y le supone un problema. Permitirá así poner fin a las burlas y otros comentarios despectivos. Durante su primera consulta, el Docteur Lionel SALLAZ, tras escuchar sus deseos y motivaciones, le examinará atentamente para asegurarse de la pertinencia de una operación que le explicará con detalle. Le explicará lo que realmente puede aportarle y lo que no puede corregir. Si se trata de una intervención para su hijo/a, se asegurará de su verdadera motivación y de sus expectativas.
Anestesia-Hospitalización La intervención quirúrgica suele realizarse con anestesia local con premedicación (para relajarse), sin dolor; en ocasiones puede considerarse una sedación en caso de ansiedad muy intensa. Tendrá lugar en el quirófano de la clínica, en un entorno tecnológico de vanguardia que cuenta con la autorización para la realización de intervenciones de cirugía estética otorgada por la Haute Autorité Sanitaire (HAS).
Principio Dura aproximadamente una hora. Se realiza una incisión detrás de la oreja. El cartílago de la oreja se modela, se plica y se sutura. La oreja queda entonces más pegada con relieves más armoniosos. La piel se cierra con un hilo reabsorbible, que posteriormente solo dejará una fina cicatriz discreta, disimulada detrás de la oreja. A continuación se coloca un vendaje ligeramente compresivo (tipo banda). La hospitalización se realiza con mayor frecuencia en régimen ambulatorio y, tras unas horas de vigilancia, el paciente puede regresar a su domicilio.
Seguimiento El postoperatorio suele ser sencillo y poco doloroso. Al día siguiente de la intervención se retirará el vendaje y el paciente podrá lavarse el cabello. Se realizarán curas sencillas y se colocará una banda deportiva (tipo diadema) durante unos ocho días (día y noche) y, posteriormente, algunos días más, solo por la noche.
Riesgos y complicaciones Son poco frecuentes; no obstante, aunque se realiza por motivos esencialmente estéticos, la otoplastia no deja de ser una verdadera intervención quirúrgica, lo que implica los riesgos asociados a todo acto médico, por mínimo que sea. Al elegir a un cirujano plástico cualificado y con experiencia, formado en este tipo de intervención, usted limita al máximo los riesgos, sin poder eliminarlos por completo. En la práctica, la inmensa mayoría de las intervenciones transcurren sin problemas y los pacientes quedan plenamente satisfechos con su resultado. Para limitar el riesgo de hematoma, no deberá tomarse ningún medicamento que contenga derivados de la aspirina en los diez días previos y posteriores a la intervención. Para minimizar el riesgo de infección, los pacientes deben ducharse en casa antes de la cirugía con un antiséptico. Si aun así apareciera, se trataría con la prescripción de antibióticos. A pesar de toda la atención prestada a la realización de las suturas, las cicatrices situadas detrás del pabellón auricular pueden, en ocasiones (casos raros), presentar inflamación e hipertrofia molesta, o incluso una evolución queloidea (= cicatriz excesiva, roja y voluminosa), cuyo tratamiento sigue siendo difícil. Se debe a la forma particular de cicatrizar de cada paciente.
En definitiva, no hay que sobrevalorar los riesgos, sino simplemente tomar conciencia de que una intervención quirúrgica, incluso aparentemente simple, conlleva siempre un cierto grado de imprevistos. Recurrir a un cirujano plástico cualificado le garantiza que dispone de la formación y la competencia necesarias para saber evitar estas complicaciones o tratarlas de forma eficaz si llegaran a presentarse.
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